El house flipping, business flipping o simplemente flipping es un modelo de negocio nacido en Estados Unidos que permite obtener un retorno rápido en la comercialización de una propiedad. A grandes rasgos, consiste en comprar barato, reformar y vender a precio superador. Para entender más sobre el tema, TBS conversó con el Martillero y Corredor público Leandro Bellucci, influencer conocido como “El REY DEL FLIPPING”, que desde hace años viene desarrollando esta actividad en Mar del Plata y otras ciudades.


La tasación de un bien inmueble aumenta sustancialmente después de una restauración. Y ahí está la clave del flipping, puesto que se trata de asumir la inversión económica, los tiempos y el estrés que muchas veces conlleva un proceso de obra con el objetivo de agregar valor a una propiedad vieja o deteriorada, multiplicar su potencial de venta y generar ganancia.
Para que esta práctica sea rentable, explica Bellucci, es fundamental conocer muy bien el mercado. El producto a ofrecer debe reunir las condiciones mínimas que la demanda requiere de acuerdo a la zona. “Por ejemplo, en Mar del Plata, un tres ambientes interno es un clavo. La gente no está buscando eso; está buscando un dos ambientes o un mono, siempre a la calle y con balcón. En Pinamar, en cambio, es probable que se busque algo con parque, que tenga pileta y una parrilla. Entonces ahí tenés que pensar en una casa.”
Lo interesante de esta modalidad es que existen varias alternativas para llevarla adelante. Se puede ejecutar con capital propio o en sociedad con el propietario o con un tercero inversor. El margen de beneficios, claro está, dependerá de la elección en cada caso. “Si lo hacés con tu dinero, te va a dar aproximadamente un promedio de rentabilidad de entre el 20 y el 25 % en un plazo de seis o siete meses.”
Es conveniente que la intervención con fines de lucro de una vivienda sea guiada por un proyecto estratégico y acompañada por especialistas. Y es que el nivel de precisión que se imprime en el cálculo de un presupuesto determina el éxito o el fracaso en esta empresa. “El error más común es no tener en cuenta los gastos. Primero, es necesario contemplar los gastos que se originan en la operación de compraventa (comisión inmobiliaria, escrituración) y, luego, los gastos de remodelación. El flipping es un negocio ideal para las personas que ya forman parte del rubro: martilleros, agentes inmobiliarios, arquitectos… Si vos trabajás dentro de una inmobiliaria y conocés los precios de cierre, estás familiarizado con los números y entonces es más fácil captar una oportunidad.”
Esta opción, que se suma al abanico de herramientas disponibles hoy en el mundo del real estate, viene a diversificar la especulación financiera ganándole terreno a algunos catálogos sobreexplotados. Con paciencia, un ojo adiestrado y una mínima inyección de capital, es posible recuperar cantidades sustanciosas de dinero además de fomentar el rejuvenecimiento de los activos en plaza.

